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¿Cuba? Socialista

por supuesto

En respuesta al artículo; “Cuba, ¿Socialista o qué?, aparecido en Bandera Roja, el 26 de abril de 2024.

Es complicado responder en desacuerdo a un artículo, sin usar el argumento más fácil; el descrédito. Habría muchos para demeritar la imagen de Cuba que el autor nos traslada.

Entonces, sin acudir al facilismo, me presentó; soy Saúl Alejandro Sánchez; abogado de profesión, periodista, investigador social, he impartido clases como conferencista en la Universidad de La Habana y en la Escuela Superior del Partido Comunista de Cuba, y estudiado un poco de filosofía, teología. Mi tesis de Maestría estaba dirigida a las políticas sobre Juventud. Tengo tres hijos y, soy comunista. Sin más:

¿Qué es Cuba y qué es el socialismo cubano?

Empecemos por el final del mencionado artículo, donde se pone en duda que Cuba sea un país socialista. Quizás si el autor tiene una visión edulcorada del socialismo donde no existen gobiernos y la sociedad no tiene conflictos, es muy posible que esté en un error conceptual.

Según nuestra  constitución:

ARTICULO 1.-Cuba es un Estado socialista de trabajadores, independiente y soberano, organizado con todos y para el bien de todos, como república unitaria y democrática, para el disfrute de la libertad política, la justicia social, el bienestar individual y colectivo y la solidaridad humana

ARTICULO 5.-El Partido Comunista de Cuba, martiano y marxista-leninista, vanguardia organizada de la nación cubana, es la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado, que organiza y orienta los esfuerzos comunes hacia los altos fines de la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista.

El socialismo libertario, demócrata y progresista es un invento de las izquierdas socialdemócratas europeas y norteamericanas, idealizando o demonizando los procesos socialistas según su conveniencia. El progresismo no es socialismo, porque solo propone progresar en dinámicas sociales, cambios culturales y no sistémicos, mientras que el Socialismo contempla romper con la vieja sociedad capitalista y sus formas de relación de producción, creando nuevas.

Cuba, como Venezuela, el Chile de Allende, China y otros países creó, a pesar de lo que la propaganda adversa fabrica, su propio concepto de Socialismo, adaptado a sus condiciones objetivas concretas, las cuales explicaremos someramente.

Antes, creo necesario aclarar 2 puntos desde la filosofía marxista-leninista que me parece no tiene claro el autor del texto mencionado:

  1. El socialismo es una fase de transición al Comunismo, como bien contempla el Artículo 5 de nuestra constitución. Marx planteaba que primero tienen que existir las condiciones para entrar a la etapa de socialismo y luego, ir creando las nuevas formas de relación hasta que, en una sociedad hipotética, no existieran luchas de clases y, por tanto, no existiera la necesidad de un Estado como se entiende hoy esta entidad política. Por tanto, en el socialismo existe propiedad privada, clases sociales y lucha de clases. Obviar esto y el determinismo Económico, así como unas Etapas dogmáticas fueron parte del desastre del Socialismo Real en Europa.

  2. El Socialismo, según Marx, debía darse en determinadas condiciones geopolíticas y económicas, y ser “masivo”, por decirlo de alguna forma. Lenin inició la Revolución Bolchevique con esa percepción y se vio ante la necesidad de construir el socialismo en un “océano de capitalismo”. A causa de esto tuvo que retrasar muchas de las “etapas” o el desmontaje de modos capitalistas. Así surgió la NEP. Él lo explica mejor en uno de sus últimos artículos; “Mejor poco, pero mejor”.

Creo que con eso sería más que suficiente para responder si Cuba es un país con una sociedad basada en una ideología socialista, marxista-leninista, pero otros fragmentos del artículo necesitarían una reparación moral, como esa “Vindicación de Cuba”, que el 21 de marzo de 1889, nuestro Apóstol Nacional, José Martí, dirigiera al director del The Evening Post, por un artículo donde se tachaba a los cubanos de: “pueblo de vagabundos míseros o pigmeos inmorales”; “país de inútiles verbosos, incapaces de acción, enemigos del trabajo recio”.

Primero sería bueno hablar de la Economía en Cuba, pues tal pareciera que somos un país mísero y el Bloqueo es solo una excusa de nuestros dirigentes. Segundo, de nuestra Democracia.

Cuba es un archipiélago, con una isla principal, un poco mayor que Puerto Rico, pero muy estrecha. Eso nos limita en cuanto a precipitaciones y la existencia de grandes fuentes de agua. Explotada severamente desde la Colonia, deforestada en más de un 80 %, sus suelos se han degradado en alto grado (hoy son cultivables menos del 25 %), lo que conlleva a grandes inversiones en el sector agrícola.

Hasta 1959, teníamos una economía mono-productora, con muy bajo componente industrial, basada, principalmente en la producción de azúcares, donde importábamos todos nuestros productos de consumo de Estados Unidos. Ellos eran dueños del 33 % de nuestros centrales azucareros y, además, compraban más del 60 % del resto de la producción. Me parece que este es un panorama que los puertorriqueños les resultará familiar.

Al huir Fulgencio Batista de Cuba, él y su camarilla se robaron todas las reservas de divisas del Banco Central. Los propios medios que hacen propaganda contra Cuba, hablan de Mil Millones de USD, lo cual serían 100 Mil Millones al cambio actual, aproximadamente. Se dice que el dictador Trujillo le cobraba 1 millón diario por “hospedaje”.

En 1960, John Kennedy, firma la Ley de Bloqueo, basado en la Ley de Comercio con el Enemigo de la II Guerra Mundial. Cuba ha vivido 65 años con ese peso. Esa Ley ha obligado a Cuba a cambiar 4 veces de matriz energética e industrial, a precios no preferenciales y con todas las medidas coercitivas financieras posibles.

Cuando cayó el Campo Socialista, Cuba tuvo una caída de su balanza comercial y su mercado de más del 80%. Para no hacer el cuento largo, más de 92 entidades financieras han sido sancionadas por mover activos cubanos. Desde hace 5 años, estamos incluidos en la Lista de Países Patrocinadores del Terrorismo, lo que impide a Cuba hacer cualquier transacción comercial o financiera. Amén de eso sufrimos las consecuencias del COVID-19 y de la actual Crisis Mundial, como cualquier otro. Solo unas preguntas: ¿Qué ocurriera en Puerto Rico si perdiera en menos de 1 año, el 25% de su turismo? ¿Qué ocurriría en Puerto Rico si sus entradas por concepto de remesas cayeran casi un 10 %?

Solo repasando el artículo al que respondemos, podemos ver ejemplos de los efectos del bloqueo.

El autor habla de la depauperación de las edificaciones en Centro Habana y Habana Vieja. Primeramente, debemos aclarar que estos dos municipios son la base de la Habana Colonial, y la mayoría de sus edificaciones datan de 80 años o más. Su reconstrucción lleva financiamiento. Es una pena que el autor no haya mencionado todas las obras que en esos territorios encabezó el siempre recordado Dr. Eusebio Leal Spengler para la revitalización del Centro Histórico, el cual es Patrimonio Cultural de la Humanidad desde 1986. Es una pena que no mencionara el Palacio Central de Computación, o el Hospital Quirúrgico Hermanos Amejeiras, o el Colegio San Gerónimo, todas obras de la Revolución, y no son las únicas.

El autor no menciona que Centro Habana, Habana Vieja, El Vedado, y Trinidad, son sitios estrictamente turísticos, como puede ser el viejo San Juan, Cartagena, Punta Cana, Cancún, Cozumel, lo que genera además de sus nativos, mucha población flotante, especialmente la que se dedica a “vivir del turista”. Gente que acomoda su historia para que el turista sea más generoso con sus propinas.

El viaje a Trinidad del autor se realizó en un auto de 2da mano, cuyo precio, según el taxista, fue muy caro. Es muy posible, pero los autos en Cuba se importan por mar, y si sobre nuestro país pesa una restricción que sanciona a las navieras, armadores y aseguradoras, además de penar al buque con 6 meses sin poder entrar a puertos norteamericanos, se imaginarán que los fletes a Cuba son bastante caros.

Ese viaje que hizo lo realizó en marzo con combustible comprado en estaciones de distribución de empresas estatales. Hasta ese mes, el combustible en Cuba costaba menos de 10 ctv USD, ya que el Estado lo subsidiaba con 40 Mil millones de pesos mensuales; unos 300 millones de dólares. Todavía hoy, el combustible en Cuba cuesta alrededor de 1 USD, según el cambio oficial y unos 40 ctv USD por el cambio ilegal.

La fluctuación del dólar en Cuba que, en el momento que escribo este artículo, se encuentra entre 390 y 385 x 1 USD, se debe a una operación financiada por el Gobierno de Estados Unidos según procedimientos similares ejecutados en Nicaragua, Zimbabue, Argentina (Dólar BLUE vía Telegram) y Venezuela (Dólar TODAY vía web).

Pablo, el albañil del que se habla en el artículo, no tiene contenido de trabajo en su empresa estatal porque muy posiblemente esta, por concepto de bloqueo, no cuente con materias primas importadas para cumplir su encargo comercial.

Cuba nunca se cerró a las relaciones con Estados Unidos. Cuba siempre consumió productos norteamericanos, y si no lo hace más es, precisamente, porque el bloqueo no se lo permite. Con una excepción que se hizo durante el gobierno de Bill Clinton, Cuba puede comprar, solo comprar, alimentos en Estados Unidos, pero las condiciones son tan leoninas que, por ejemplo, nuestra balanza de importación con ese país es de 300 millones USD. República Dominicana, con una población similar a la nuestra, importa del Norte productos por valor de 1.900 Millones USD.

A pesar del bloqueo, Cuba mantiene todas sus conquistas sociales y los modos propios de una sociedad Socialista. Esa Danaily, que está esperando por reanudar sus estudios universitarios, no lo hace por no tener dinero para pagar el semestre, porque la educación en Cuba es gratuita y universal. Pero, tampoco se dijo que antes de la Revolución en Cuba solo existían 4 universidades, y hoy son más de 120 centros universitarios en todo el país.

En el artículo se habla de emigración y, por supuesto que Cuba la tiene. Como la tiene todo el mundo. Se habla de unos 360 mil cubanos salidos de la Isla en 2023, pero España perdió en 2022, 400 mil solo en personas con estudios universitarios.

Cuba en 1959, tenía 6 millones de habitantes, y más de 1 millón de emigrantes. Hoy, con 11 millones de habitantes, viven fuera de Cuba aproximadamente 3 millones entre emigrantes y descendientes. En Estados Unidos, el mayor destino para el cubano antes de 1959, viven alrededor de 1,6 millones, entre emigrados y sus descendientes. Eso es menos del 10 % de la población cubana. ¿Cuál es la proporción en Puerto Rico?

Pasemos a dilucidar nuestra Democracia, para ver si; “está al servicio de una nueva oligarquía y/o a allegados al partido único y en el poder”.

Solo explicar que la base del gobierno en Cuba son las Asambleas Municipales del Poder Popular, formada por delegados de comunidad, de barrios, nominados por sus propios vecinos y sin condición previa de que sean militantes del Partido Comunista de Cuba. De ahí, sale el 47% de los 470 diputados que conforman la Asamblea Nacional del Poder Popular, nuestro máximo órgano legislativo, previa votación popular. De estos, es que se nominan y eligen los cargos que dirigen la Asamblea, el Primer Ministro y el Presidente, entre otros cargos ejecutivos.

El otro 53 % de los diputados son nominados por instituciones de la Sociedad Civil; instituciones religiosas, culturales, académicas, etc. Por esto, la constitución de nuestra Asamblea Nacional se nutre de obreros, campesinos, amas de casa, militares, intelectuales, etc.

Solo por darles algunos datos; el 55,7% de la ANPP está conformada por mujeres; el 19,7% de sus integrantes tiene entre 18 y 35 años (jóvenes); el 36,6% pueden llamarse proletarios, gente de a pie. Solo el 5 % y el 7,6% del total son militares o dirigentes políticos, respectivamente.

Este sistema de gobierno fue propuesto y creado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y funciona desde 1975. Quizás estos números no les digan nada, pero a mí me parecen bastante democráticos.

Como bien concluye el artículo de marras: “Como en la realidad profunda y compleja de cada país, en Cuba hay casos y cosas de difícil comprensión para alguien que llega”. No creo que una visita de pocos días y hablar con 8 personas le den a nadie una visión de un país tan rico como lo es Cuba. Creo que un puertorriqueño se sentiría bastante menospreciado si visitó su Isla una semana y regresó diciendo que son una mísera colonia sin dignidad y llena de esclavos de los gringos. Eso no sería hacerle justicia a una patria con la que compartimos corazón.

 
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