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Pensando el Caribe y la Solidaridad entre nuestros pueblos

Actualizado: 29 de dic de 2020

Autor: Luís M. Morejón

Abogado, ex diplomático

ex Director de América latina y Caribe

ex Vicepresidente del ICAP

Cuba


¡Cuántas cosas nos unen a los que tenemos la dicha de compartir nuestras vidas en estas hermosas Islas Caribeñas, llenas de alegría y esperanzas! pero también, cuántos sufrimientos comunes. Y es que la naturaleza se encargó de unirnos.

Islas rodeadas de tiburones y amenazadas siempre por tormentas tropicales y huracanes y como alguien recordara, cuando Dios las creó, un Apóstol preguntó al Creador: ¿Por qué se esmera tanto en estas pequeñas Islas, dotándolas de tanta belleza, muchos árboles frutales, bosques, montañas y playas? Y el Señor respondió: pues para que también otros y no solo sus habitantes las disfruten. Pero tranquilo, les colocaré al norte un vecino grande y ambicioso y podrán desarrollar entre sí, otra forma de amor para enfrentarlo: la SOLIDARIDAD.

Fue precisamente en esta parte del mundo donde tuvo lugar el primer encontronazo entre la cultura occidental y la nuestra: la autóctona. Y no solo me refiero al Caribe Isleño sino al Gran Caribe, donde anduvimos icapeando al lomo de Rocinante promoviendo la solidaridad a través del proyecto socialista cubano, estrechamente identificado con la identidad de Nuestra América y el principio de autodeterminación. Es por esta razón que amplios sectores sociales de la región ven en el proyecto socialista cubano la opción de los humildes, para eliminar la pobreza.


En sus inicios recibimos amigos, que estimulados por la Operación Verdad, llegaron a Cuba para conocer su realidad que luego contaban a sus pueblos por diferentes vías, pero necesitaban continuar actualizados. Fue así que se creó un sistema de envío de publicaciones cubanas a través de lo que llamamos Divulgadores, que tenía como misión especial mantenerlos al tanto de todo lo que acontecía en Cuba, dentro del proceso popular que se gestaba.


Más tarde, y a partir de la experiencia derivada de los grupos de apoyo a Cuba, surgidos en el exterior durante nuestras guerras de independencia, estimulamos la creación de Círculos de Amigos, que adoptaron nombres diferentes, según la realidad en sus países. Así nacieron los Grupos de Amigos de Cuba, Institutos José Martí, Casas de la Amistad, Comités de Solidaridad con Cuba, con nombres de amigos históricos de Cuba como el Instituto Mella- Flores Magón de Xalapa o el Comité de Solidaridad de Puebla “Échale una mano a Cuba”.


Para estimular la actividad de estos amigos enviamos conferencistas de distintas especialidades: economistas, historiadores, profesores, ingenieros, arquitectos e incluso médicos, quienes además de ofrecer conferencias en distintos círculos sobre la realidad cubana, ofrecían sus servicios a los amigos de Cuba y a otros que no lo eran tanto, muchos otros procedían de partidos liberales, conservadores, que se incorporaron más tarde al Movimiento de Solidaridad con Cuba. Vale destacar que todos estos profesionales conformados en delegaciones del ICAP a la región, no solo estimulaban las actividades de solidaridad con Cuba sino también, el comercio y las inversiones en nuestro país.

También la Cultura demostró ser un arma eficaz y sensible para promover la amistad y solidaridad. Muchos prestigiosos artistas cubanos llevaron su arte a la región, formando parte de las delegaciones del ICAP, entre ellos: Omara Portuondo, Ela Calvo, Elena Burke, Luis Carbonell, quien regresó a Puerto Rico después de varios años en una de dichas delegaciones. Recordamos con alegría al percusionista Tata Güines, a la orquesta Original de Manzanillo, con el afamado Joel James al frente, al show man Yoel Driggs y su espectáculo, a Sara González y el Grupo Guaicán, al maestro Adalberto Álvarez y su orquesta, a Carlos Ruíz de la Tejera y Tatica, a Farah María y al gran pianista Pichardo, a Emilia Morales y Marta Campos.

No podríamos olvidar a la Sonora Caribeña y el espectáculo conformado por 40 artistas, entre músicos y bailarinas, que se dio en llamar el Huracán del Caribe, y que en agosto de 1992 se presentó en distintos escenarios de las Antillas Holandesas. Recordamos además las presentaciones del Grupo Folklórico de Oriente en Barbados, Trinidad y Tobago, Guyana, Surinam, Guyana Francesa, Martinica y Guadalupe.

Como parte de esos intercambios, actuaron en nuestros escenarios: Sonia Silvestre, Víctor Víctor, de Republica Dominicana, Daniel Viglieti de Uruguay, Quilapayun y el Intillimani de Chile, la orquesta The Light of Saba bajo la dirección de Eleonor Wints de Jamaica.

A partir de los años 70 se desarrolló esta actividad con más fuerza en Puerto Rico, República Dominicana, Santa Lucía, Dominica, Belice, Martinica, Guyana, Surinam, Barbados, Trinidad Tobago, Curazao, Saint Kitts y Nevis, Anguila, Antigua, San Vicente y las Granadinas y Granada.



Todas estas actividades contribuyeron al desarrollar y fortalecer el Movimiento de Solidaridad con Cuba, que a propósito, tomó ese nombre a partir del Encuentro Latinoamericano y Caribeño de Solidaridad con Cuba en 1992, al que asistieron amigos y simpatizantes procedentes de diversos sectores sociales: sindicalistas, campesinos, estudiantes, profesores, decanos y rectores de universidades, intelectuales, empresarios, sacerdotes como Leonardo Boff y Frei Betto, diputados, ministros, como el ingeniero Gustavo Galindo, quien fuera Presidente del Instituto Cultural de Guayaquil, científicos como el Dr. Arnaldo Ventura, Presidente del Instituto Kingston de Jamaica, arquitectos como Oscar Niemayer, Fundador del Instituto de Rio de Janeiro, pintores como Osvaldo Guayasamín, Presidente del Instituto de Quito, Ecuador y Lorgio Vacas, Presidente del Instituto de Santa Cruz, Bolivia, entre otros.


Tanto en la región del Caribe como en el resto de América Latina, la diplomacia popular permitió articular las asociaciones de amistad con Cuba en un amplio, diverso y heterogéneo Movimiento de Solidaridad con Cuba y el fortalecimiento de la amistad entre nuestras naciones caribeñas con el nacimiento de nuevas asociaciones a partir de la década del 90 y hasta nuestros días.


El trabajo del ICAP estaría incompleto si no menciono a sus principales directivos. El Instituto siempre contó con una dirección de extraordinaria capacidad: su primer Director, Giraldo Mazola, luchador de la clandestinidad durante las luchas revolucionarias, el Comandante René Rodríguez, uno de los más dinámicos y creativos directivos, quien fuera presentado por Raúl Castro como el primer fidelista, que fue sustituido por el gran carismático y revolucionario actor Sergio Corrieri. Se distingue además a la primera mujer presidenta del ICAP Kenia Serrano Puig. Hoy se encuentra presidido por el Héroe de la República de Cuba: Fernando González Llort.

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