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La vigencia de Betances: Los 10 mandamientos de los hombres libres

Hoy les vengo a hablar sobre Los 10 mandamientos de los hombres libres, su contexto y su significado hoy en día. Esta proclama distribuida clandestinamente en Puerto Rico en el año 1867, es un manifiesto político equivalente a la declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano, de la Revolución Francesa, afirma Paul Estrade.

Esta proclama lee así:


Puertorriqueños
El gobierno de Da. Isabel II lanza sobre nosotros una terrible acusación:
Dice que somos malos españoles.
El gobierno nos calumnia.
Nosotros no queremos la separación; nosotros queremos la paz, la unión con España; más es justo que pongamos nosotros también condiciones en el contrato.
Son muy sencillas.
Helas aquí:
1. Abolición de la esclavitud
2. Derecho a votar todas las imposiciones
3. Libertad de culto
4. Libertad de la palabra
5. Libertad de imprenta
6. Libertad de comercio
7. Derecho de reunión
8. Derecho de poseer armas
9. Inviolabilidad del ciudadano
10. Derecho de elegir nuestras autoridades
Esos son los diez mandamientos de los hombres libres.
Si España se siente capaz de darnos y nos da esos derechos y esas libertades, podrá entonces mandarnos un Capitán general, un gobernador... de paja, que quemaremos en los días de Carnestolendas, en conmemoración de todos los Judas que hasta hoy nos han vendido.
Y seremos españoles.
Si no No.
Si no Puertorriqueños -¡PACIENCIA!- os juro que seréis libres

Conociendo la trayectoria de Betances, vemos la ironía con que el Antillano se expresa en la introducción de la declaración de Los 10 mandamientos de los hombres libres. Sabiendo que “España no podía dar lo que no tenía’’, si estas reformas democráticas no se podían cumplir en el mismo reino español; menos aún se darían en uno de sus dominios coloniales.


En estos mandamientos se recoge los reclamos a la dignidad humana de los habitantes de Borinquen relevantes entonces (en el año 1867). Reclamos, que por la persistencia de nuestra situación colonial, muchos de ellos siguen vigentes hasta nuestros días.


La declaración de los 10 mandamientos , tuvo como respuesta el mandato de las autoridades españolas en agosto de 1867, para que Betances, junto a Ruis Belvis, fueran ante el Ministerio de Colonias en Madrid a prometer lealtad a la corona, bajo amenazas de destierro. Este fue uno de los muchos episodios en los que Betances tuvo que salir de nuestra tierra, en este caso a Nueva York, ante las amenazas de las autoridades coloniales contra su seguridad y su libertad.


Vayamos pues, sobre cada uno de los mandamientos para explicar un poco de su contexto histórico y los retos que seguimos enfrentando hoy en dia:


1. Abolición de la esclavitud


De todos los reclamos, el más urgente de todos. La abolición de la esclavitud, constituyó la mayor degradación de la condición del ser humano y la principal lacra social de la Isla en 1867. Esta fue una petición de carácter inmediato por la Junta Informativa de Ultramar en las Cortes de Madrid.


La Iglesia Católica en Puerto Rico respaldó la legalidad de esta institución hasta el último de sus días, aun cuando el papa Gregorio XVI había condenado en 1839 la trata esclavista, declarandola una práctica indigna para el hombre cristiano y estableciendo la excomunión para los eclesiásticos involucrados en ella. España, burló estas declaraciones y medidas mediante el Real Patronato Indiano, que regulaba las relaciones del Estado español y la Santa Sede.


Betances junto a Ruiz Belvis llevaron sus principios revolucionarios a la práctica, al realizar acciones directas desde la legalidad institucional y desde el clandestinaje. Esto mediante la operación de sociedades secretas abolicionistas, dedicadas a comprar la libertad de los bebés de las personas esclavizadas en la pila bau-tis-mal y apoyando el embarque a islas vecinas o los EU, de personas que habían escapado de su situación de servidumbre.


Betances, junto a Ruiz Belvis, Mariano Quiñones y José Julián Acosta, habían denunciado ante las autoridades españolas, las infamias de la esclavitud. En el caso de Betances, muchos de estos reclamos datan de los 1850’s. Lo que demuestra que “el médico de los pobres” siempre estuvo adelantado a su época en sus luchas por la libertad y la dignidad del ser humano.


En Puerto Rico, la esclavitud formal acabó el 22 de marzo de 1873, por decreto de la Asamblea Nacional. Cinco años después de la declaración de Los 10 mandamientos.


Los esfuerzos y luchas de Betances a favor de la abolición de la esclavitud se extendieron también a Cuba (entonces colonia de España) y a Brasil. Estos 2 países fueron los últimos 2 en las Américas donde se abolió la horrenda práctica de la esclavización de africanos y sus descendientes (para los años 1886 y 1888 respectivamente). Las luchas de Betances a favor de Haití y su defensa de la raza negra constituyeron igualmente un capítulo importante, y constante de su vida. Muestra de su solidaridad con los pueblos de Nuestra América.


Hoy en día la Deforma laboral de 2017, junto al mal llamado "Plan de Ajuste de la Deuda" han sido medidas de la oligarquía colonial que ha golpeado fuertemente al pueblo trabajador. Muy particularmente a los más jóvenes y viejos. Afectando la calidad de vida de los habitantes de nuestra isla, así como sus perspectivas del futuro. En los casos más extremos la Deforma y el Plan de Ajuste han obligado a muchos de nuestros jóvenes y familiares a emigrar, en búsqueda de asegurar un sustento adecuado ante el creciente costo de vida, y los pobres servicios sociales y de seguridad por parte del Gobierno.

2. Derecho a votar todas las imposiciones


Además del monopolio de las fuerzas represivas, otro de los poderes reservados al estado es el derecho a recolectar tributos.


La arbitrariedad de los impuestos excesivos, fue una de las manifestaciones mas opresivas del regimen colonial absolutista español, en nuestra Isla (luego de la esclavitud).


Bajo el coloniaje yanqui, no hemos sido obligados a pagar directamente tributo a ellos. Pero el gobierno colonial ha hecho lo imposible para favorecer la máxima explotación de los recursos naturales; la máxima extracción de la plusvalía de los trabajadores en Puerto Rico.


En el caso del gobierno insular, vemos todos los días como los impuestos siguen creciendo. Sin recibir una mejoría proporcional en los servicios básicos de alimentación, salud, educación, vivienda, transportación y seguridad. Estas circunstancias, nos obligan a vivir en la precariedad, o en el “sálvese quien pueda”. Lo que redunda en el refuerzo de la cultura del individualismo. Que es la mejor alma de la burguesía, contra el pueblo trabajador.


3. Libertad de culto


Un aspecto importante de toda sociedad contemporánea, es la libertad de practicar (o no practicar) la religión de nuestra preferencia. La separación de iglesia y estado, no es dar la espalda a la religión. Es evitar la imposición de criterios religiosos en las responsabilidades del estado con sus ciudadanos. Si queremos una sociedad equitativa, debemos luchar contra cualquier imposición de índole religiosa, para dejar espacio a todas las prácticas para el cultivo espiritual y sistema de creencias.


En el tiempo de Betances, los reclamos de la libertad de culto respondieron al control absoluto de la Iglesia Católica en materia de creencias religiosas, moral y pensamiento, por ser la única iglesia reconocida oficialmente por parte del Estado español. Esta situación limitó la libertad de prácticas y creencias de liberales, protestantes, masones y espiritistas kardecianos. El control de la Iglesia católica afectó también los siguientes 3 mandamientos:(4) la libertad de palabra, (5) la libertad de imprenta y (7) libertad de reunión. Vayamos sobre cada uno de estos mandamientos.


4. Libertad de la palabra, (5) imprenta, y (6) reunión


En el periodo colonial español, en Puerto Rico toda postura no alineada a la oficialidad, estaba sujeta a censura y represión. Esto fue la razón, para que Betances fuera desterrado de nuestra isla en al menos tres ocasiones (siento la primera en 1858, seguida de 1862 y finalmente en 1867). La lucha insobornable de Betances y su persecución por las autoridades coloniales españolas, se extendió al destierro del Antillano de Nueva York, San Tomás daneses y la República Dominicana.


Hasta los moderados autonomistas puertorriqueños en año 1887 sufrieron el fichaje, persecusión, castigo, tortura y encarcelamiento por el gobernador General Romualdo Palacio. Este episodio fue conocido como los componentes.


Para los independentistas, el estar sujeto a estas prácticas represivas fue y sigue siendo una constante.


En el tema de la libertad de palabra y prensa, hoy en día vemos el rol de las principales cadenas de comunicación, quienes dejan que el mercado dicte lo que es o no es relevante como información para el pueblo. Los más grandes medios de comunicación tienen un precio, que dicta las lealtades o intereses de las clases dominantes y la perpetuación del coloniaje. En contra, de los intereses y la emancipación ideológica, política y económica del pueblo.


Uno de los ejemplos más elocuentes hoy en día lo vimos durante la discusión de la reestructuración de la deuda. El gran ausente de la discusión “pública” de la prensa comercial fue el tema de la independencia y la condonación de la deuda como reparación por los más de 120 años de coloniaje y expoliación de nuestras riquezas y de nuestros trabajadores.


7. Libertad de comercio


Hay que entender que el coloniaje es un sistema de opresión política y explotación económica de un país, sobre otro. El control del comercio, es piedra angular, para lograr el enriquecimiento por parte de la potencia colonial.


Así lo fue en los tiempos de España y así lo es hoy, bajo las cláusulas de la Ley Jones y su ley de cabotaje. Resulta paradójico que el paladín del libre comercio, los EU, nos quite tanto a Cuba revolucionaria como a Puerto Rico, la capacidad para el libre intercambio de bienes y mercancías con quien nos dé la gana.


8. Derecho de poseer armas


El Dr. Betances, sabía que el derecho a poseer armas llevaba dentro el germen del derecho a emplearlas en la revolución. Punto de diferencia respecto a los liberales moderados o reformistas que rechazaban la vía revolucionaria. Para Betances fue imprescindible presentar en la mesa de negociación o en la declaración de nuestra lucha por la independencia, que si esta independencia no llegaba por las vías diplomáticas, llegaría a plomazos.


Ya lo dijo el Comandante Fidel Castro en su Segunda declaración de La Habana (1962): “Que [la revolución] tenga lugar por cauces pacíficos o nazca al mundo después de un parto doloroso, no depende de las fuerzas reaccionarias de la vieja sociedad, que se resisten a dejar nacer la sociedad nueva, que es engendrada por las contradicciones que lleva en su seno la vieja sociedad. La revolución es en la historia como el médico que asiste al nacimiento de una nueva vida. No usa sin necesidad los aparatos de fuerza, pero los usa sin vacilaciones cada vez que sea necesario para ayudar al parto. Parto que trae a las masas esclavizadas y explotadas la esperanza de una vida mejor.”


9. Inviolabilidad del ciudadano


La acción de todo revolucionario es motivada por su amor a la humanidad, como dijo el Comandante Che Guevara. Es por ello que el bienestar del ser humano debe ser eje de todas sus acciones.


Para elaborar un poco más sobre el tema de la inviolabilidad del ciudadano, la Declaración Universal de los Derechos Humanos (la cual las Naciones Unidas está obligada a defender; con un lamentable historial de incumplimiento) establece lo siguiente en sus primeros 3 artículos:


Artículo 1: Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos, y dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.


Artículo 2: Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.


Artículo 3: Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.


Todo pareciera ser que para la gran mayoría de los países, así como las masas trabajadoras de todo el globo, el disfrute de los derechos humanos básicos reseñados, están reservados para disfrutarse en una lejana utopía, o en otra vida.


10. Derecho de elegir nuestras autoridades


Al momento de Betances nacer, gobernaba en PR el general Miguel de la Torre, quien había sido derrotado por Bolívar en Venezuela. Aquí en Puerto Rico, este derrotado vino con su ira y frustración a eliminar todo derecho de los puertorriqueños. Muy poco cambiaría en la administración de la colonia, en el transcurso de vida de Ramón Emeterio Betances.


Con el agravante de que Betances tuvo que conocer en sus últimos días de vida, la noticia de la invasión imperialista de los Estados Unidos, de su querida tierra: Puerto Rico.


A más de 150 años de la declaración de Los 10 mandamientos de los hombres libres, vivimos bajo el coloniaje yanqui, y una Junta Dictatorial. Sin capacidad real de elegir a las personas que dirigen nuestros aparatos políticos.


Meses más tarde de la declaración de Los 10 mandamientos, el 23 de septiembre de 1868 ocurrió el Grito de Lares.


Como respondió Betances a la derrota de Lares, debemos estar conciente que, y cito “El árbol de la libertad ya está sembrado; regándolo con sangre florecerá y dará frutos”. Cierro cita.


El Grito de Lares, fue la ruptura definitiva con la subordinación a la corona española. Aun cuando no logramos una victoria política, fue el origen de nuestra identidad nacional. Para entendernos e identificarnos, no como súbditos de la corona española; sino, como puertorriqueños. Así lo institucionalizó el maestro Pedro Albizu años más tarde, cuando en 1930 llamó a peregrinar a Lares el 23 de septiembre de cada año, “porque Lares es el altar de la Patria”. Más de 150 años más tarde, Lares sigue siendo el referente de nuestra identidad puertorriqueña.


Betances murió en el año 1898 pronunciando la célebre frase, “que hacen los puertorriqueños que no se rebelan”. A nosotros nos queda perseverar firmemente; como lo hace la Comandante Milagros Rivera. No rendirnos. Luchar hasta el fin de nuestros días, por la libertad de nuestra patria y la libertad a disfrutar de una vida digna y plena. Porque como nos enseñó Betances: La Patria lo merece todo.

 

Por: Dr. Francisco Pesante

Comité de Solidaridad con Cuba. 8 de abril de 2022.


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