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LA SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO CUBANO DESDE LA RECIPROCIDAD HISTORICA

  • Foto del escritor: CSCPR
    CSCPR
  • hace 1 día
  • 5 Min. de lectura

Actualizado: hace 8 horas

Por: Juan Camacho, San Juan, Puerto Rico (Comité de Solidaridad con Cuba)

Ponencia del CSC-PR en Congreso Anti-fascista en Brasil, 2026


Mi nombre es Juan Camacho, soy puertorriqueño y miembro militante del Comité de Solidaridad con Cuba de Puerto Rico, el cual represento en esta Conferencia, junto a la compañera Maribel Morales Robles. 

Si bien es cierto que estas ponencias tienen como propósito presentar quiénes somos, también queremos traer a la mesa, qué tareas hacemos, cada cual desde trincheras que puedan parecer distintas, pero para nuestra delegación todas están atadas a la consecución de la independencia.

De esa manera, el grupo que represento ha trabajado desde los últimos 35 años en la organización y desarrollo de actividades y proyectos relacionados con el apoyo y la solidaridad con Cuba. Aunque independiente, nuestro grupo es parte de muchos otros que existen en el mundo entero que promueven la solidaridad para la hermana república.

Es necesario destacar que la solidaridad ha acompañado a la humanidad desde sus orígenes. Mucho antes que existieran los estados modernos, las leyes o las instituciones, las personas ya comprendían que la supervivencia dependía de la cooperación. Hoy, en un mundo interconectado y complejo, este valor no solo conserva su vigencia, sino que se ha convertido en un pilar indispensable para el desarrollo social, económico y humano. La solidaridad, entendida como la capacidad de apoyar a otros y actuar en beneficio del bien común, es un motor que transforma tanto la vida de las personas como la estructura de los países.

Una de las tareas fundamentales del Comité de Solidaridad con Cuba de Puerto Rico, ha sido la conformación de la Brigada Juan Rius Rivera, la cual ha viajado a Cuba durante los últimos 35 años de manera ininterrumpida.  Los requisitos para participar de la misma consisten en reconocer la libertad del gobierno cubano y rechazar el bloqueo impuesto por los Estados Unidos.

La Brigada realiza tareas agrícolas y de reparación, visita escuelas, museos y lugares turísticos, proyectos agrícolas, se reúne con entidades oficiales de la revolución, entre otras tareas.   Todos los años se integran nuevos viajeros a la Brigada.  

Nuestro Comité organiza y trabaja por la solidaridad desde las mismas entrañas del monstruo. Somos un territorio no incorporado bajo la autoridad del Congreso de Estados Unidos, lo que implica una relación de subordinación política, pero que más preciso y sencillo, somos una colonia del imperialismo yanki.

Viajamos a Cuba con pasaporte del imperio, contrario a las normas de la aduana federal, de las directrices del Departamento de Comercio, y de las medidas y sanciones impuesta por el bloqueo económico, financiero y comercial.  

Toda esa desobediencia por la solidaridad la realizamos desde la colonia, pero como un acto político de  resistencia y de lucha por la libertad, ya que nos une la lucha contra el mismo enemigo.

La solidaridad entre Cuba y Puerto Rico es reciproca y data de más de dos siglos. Decenas de boricuas perseguidos por el gobierno español encontraron asilo político allí, otros cientos formaron parte de los ejércitos de liberación de Cuba y lucharon en las guerras por su independencia, algunos dejaron sus vidas en la manigua cubana, pero otros sobrevivieron, se quedaron y formaron familia.

Así también, para finales del siglo 19 otros tantos compartieron ideas y compromisos con José Marti y otros patriotas cubanos que conspiraban desde la ciudad de Nueva York, lugar donde se izo por primera vez nuestra bandera, la cual nace entre los colores de la cubana.

Seguimos el camino de Eugenio Maria de Hostos, Ramón Emeterio Betances, Lola Rodríguez de Tio, Pachín Marín, Juan Rius Rivera y otros, que fueron grandes ejemplos de solidaridad con Cuba. Como se observa, esa solidaridad nació y se desarrollo mucho antes de la revolución de 1959.

Así las cosas, nuestro grupo de solidaridad nació desde esa solidaridad histórica.

Para nosotros la solidaridad con Cuba no es un acto de caridad, sino de justicia. Es reconocer que ningún pueblo merece ser castigado por simplemente ejercer sus libertades y derechos inalienables. Nosotros organizamos la solidaridad y la convertimos en acciones concretas y en afirmación de principios. Todos los días 17 de mes, al igual que otros comités de solidaridad del mundo, realizamos una actividad relacionada y en protesta contra el bloqueo.

Formamos parte de la Red Continental Latinoamericana y Caribeña de Solidaridad con Cuba y las causas justas, y de una de sus comisiones Por la Independencia de PR y la descolonización del Caribe. Preparamos y grabamos un programa semanal de 15 minutos para Somos Caribe, un canal de YouTube, y de muchas otras instancias y actividades todas enmarcadas en la solidaridad. La compañera que me acompaña, Maribel Morales Robles, es parte del Alba Movimiento Capitulo de PR.  

Aprovechamos esta ocasión para llamar la atención sobre los últimos acontecimientos relacionados con la implantación férrea de sanciones contra Cuba.  Queremos destacar que estos acontecimientos requieren iniciar, mantener, y/o duplicar, según sea el caso, la solidaridad con Cuba. Porque si existe un pueblo que ha dado lecciones de solidaridad al mundo entero, ese pueblo es Cuba.

Durante décadas Cuba ha enviado médicos, maestros, alfabetizadores, especialistas en desastres naturales, brigadas humanitarias, a decenas de países, sin pedir nada a cambio. Ha compartido lo poco que tiene, incluso en los momentos más difíciles de su propia historia, demostrando que la solidaridad no depende de la riqueza material, sino de la grandeza humana.

Cuba luchó contra el apartheid y otras agresiones coloniales en Africa desde la solidaridad, sin solicitar ni exigir absolutamente nada.  Cuando partieron de ese continente, solo llevaron consigo el deber cumplido de la solidaridad y los cuerpos de los compañeros muertos en esas guerras.

Hoy, cuando el imperio aprieta las cadenas de la represión y amenaza  invadirla, es el mundo quien debe responder. Es el mundo de los países que han limitado su solidaridad solo al voto en contra del bloqueo, como si con eso bastara para detenerlo.  Es el mundo que ha recibido, sin ningún precio, ayuda solidaria de Cuba. Es el mundo de los países que entienden la urgencia de defender la soberanía.

Los países que han recibido la solidaridad cubana tienen la responsabilidad moral de reciprocar esa solidaridad. Mas allá de ideología, se trata de humanidad y de justicia.

Por último, el autoritarismo en nuestro país tiene su historia de represión, claro está, con énfasis en los grupos independentistas. Pero ya ha trascendido nuestro sector e impacta otros grupos sociales. Sabemos que un gobierno fascista no aparece de un día para otro, sino que suele configurarse gradualmente mediante cambios políticos, sociales y culturales que, vistos en conjunto, muestran un patrón claro.

En el escenario nuestro de imperio-colonia, tenemos que observar tanto el funcionamiento del imperio como el local, porque el patrón fascista podría configurarse en ambas.

La tarea será ardua, como siempre ha sido.


Muchas gracias.

 
 
 

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