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La Revolución Cubana y el 1 de enero: el despertar de nuestros pueblos

Dr. Ramón Antonio Negro Veras


No sé cuándo, pero de qué va a ocurrir no tengo la menor duda, porque es algo que no se puede eludir. Es como cuando decimos que es inevitable, inexorable; que después de la mañana viene la tarde. Se ha de imponer a la voluntad de cualquier ser humano, porque es insoslayable.

Lo que creo seguro es que, más temprano que tarde, llegará el día cuando, no solamente Cuba, sino todos los pueblos de América Latina y el Caribe, van a celebrar el 1 de enero de cada año como la fecha del despertar, por el gran contenido político y social que encierra la Revolución triunfante el uno de enero de 1959.

Las masas populares latinoamericanas y caribeñas, hasta el 1 de enero de 1959 se mantenían dormidas, y reprimidas por dictaduras feroces que, además de explotarlas, las silenciaban mediante el terror y la ejecución del crimen; y el imperio determinaba el aparato productivo, la estructura social y las instituciones jurídica-políticas.

La Revolución Cubana, sirvió como inspiración a mujeres y hombres que por ser marginados de la sociedad, permanecían echados a un lado, alelados por la miseria, la ignorancia y el desprecio. Para nuestros pueblos, el día 1 de enero de 1959, vino a ser un aldabonazo. El aviso de que había llegado el inicio de la liberación; resultó ser el toque fuerte del clarín, un clarinazo, la llamada a la lucha popular.

Luego del triunfo de la Revolución Cubana, nunca jamás la situación de adormecimiento de los oprimidos ha sido como antes. El despertar llegó, se quedó, se mantendrá para siempre y cada día con más bríos. La represión y la penetración ideológica imperial, no han impedido el empuje popular porque ha pesado más la influencia del proceso revolucionario cubano.

La Revolución Cubana, ha servido como emblema, se ha convertido en la divisa, el símbolo que guía a los países dominados por la minoría y los intereses extranjeros, para alcanzar su liberación, y romper las cadenas de dominación. Hoy se ha hecho posible la real y verdadera independencia.

Para comprender la incidencia del 1 de enero de 1959 y el triunfo de la Revolución en la vida política y social de nuestras naciones, basta con hacer un balance de qué representaban los pobres ayer y qué son hoy a nivel de su accionar, de sus demandas y sus logros en todos los órdenes. Su peso específico es evidente y cada día será más efectivo.

El movimiento obrero, sindical, estudiantil y feminista; las organizaciones políticas con sus programas progresistas, y dirigentes con ideas renovadas, son las obras de la Revolución Cubana. En cada acción de progreso social está el sello de esa revolución que dirigió el genio político Fidel Castro.

Para identificar a la Revolución Cubana, como arquetipo de los humildes para aceptarla y servirle de modelo para liberarse de las cadenas de la opresión, fue necesario que llegara como una luz de transformación ejemplarizadora.

La confusión ideológica, puesta en práctica por los intereses monopolistas internacionales, y los grupos nativos más comprometidos con el pasado y presente de opresión material y espiritual, han hecho una especie de mancuerna tratando de impedir que hombres y mujeres del pueblo comprendan con claridad la realidad y naturaleza humanista de la Revolución Cubana.

El triunfo de la Revolución Cubana, hizo posible el inicio para romper el control que Estados Unidos mantenía en América Latina y el Caribe, a la vez que sirvió para atizar las contradicciones a nivel mundial entre el dominio imperialista y los países bajo el sistema colonialista.

La gesta heroica del Moncada culminó el 1 de enero de 1959, comenzando lo que en el futuro luminoso será como una composición poética, hilvanada y salida de la garganta de mujeres y hombres ya liberados, entonando a una sola voz: Viva el 1 de enero, despertar de América Latina y el Caribe.


Tomado del Periódico Digital C. El Caribe 3 de enero 2021

Nota del Coordinador de la Campaña Dominicana de Solidaridad con Cuba, cro. Roberto Payano:


El Dr. Ramón Antonio -Negro- Veras es un muy antiguo Militante Revolucionario de la República Dominicana. Desde las épocas de Trujillo y Balaguer, él defendía Honoríficamente a los presos políticos. Por décadas ha sido un asiduo visitante a Cuba, promotor de los logros sociales de la Revolución y muy conocido y cercano del Comandante en Jefe, con quien compartió mucho en lo personal.

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