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Bloqueo a Cuba: Origen y Consecuencias

Por: José R. Rivera Rivera el 17 de octubre de 2021, Peñuelas, Puerto Rico como parte del acto en contra del bloqueo que se realizó por el Comité de Solidaridad con Cuba

“Bloqueo”: En términos generales la palabra bloqueo significa: la acción y efecto de bloquear, esto es obstruir, impedir el funcionamiento normal de algo, evitar la realización de un proceso, cerrar el paso. El concepto tiene diversos usos según el contexto.

En el caso que nos concierne, el bloqueo a Cuba, impuesto por el imperialismo norteamericano y sus lacayos, es una estrategia política y militar dirigida a desabastecer al pueblo cubano y generarle problemas internos a su gobierno, para debilitarlo y obligarlo a hacer concesiones o ceder en sus posturas.

Sobre esta estrategia política y militar se expresó Lester Mallory, el 6 de abril de 1960, entonces Vicesecretario Asistente para Asuntos Internacionales del Departamento de Estado estadounidense. En un memorando secreto, revela la crudeza de la mentalidad genocida de los gobernantes norteamericanos y lo que ha sido su fracasado intento de doblegar por hambre al heroico pueblo cubano.

Dijo Mallory y cito: “La mayoría de los Cubanos apoyan a Castro... el único modo previsible de restarle apoyo es mediante el desencanto que surjan del malestar económico y las dificultades materiales... hay que emplear rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica de Cuba... una línea de acción que, siendo la más habilidosa y discreta posible, logre los mayores avances en la privación a Cuba de dinero y suministros para reducirle sus recursos financieros y los salarios reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno.”

Tras el triunfo de la Revolución Cubana el 1ero de enero de 1959, a pesar de los esfuerzos norteamericanos para evitarla, el imperialismo inicio la guerra para destruirla. Comenzaron atacando la principal fuente de divisas de la economía cubana: la exportación de azúcar. El vecino del norte era el principal cliente. En 1960, como medida de presión para disuadir al gobierno cubano de sus relaciones con la entonces Unión de Repúblicas Soviéticas (URSS) eliminaron por completo las importaciones de azúcar desde Cuba, en junio de 1959. A esta acción le siguieron un sinnúmero de actos desestabilizadores como el fomento de grupos armados contrarrevolucionarios en las montañas de Cuba, actos de sabotaje de diversos tipos, principalmente en las áreas agrícolas y sus barcos de pesca. Formalmente, el bloqueo, llamado eufemísticamente “embargo” a Cuba, fue impuesto por el presidente John F. Kennedy en febrero de 1962, utilizando como excusa las relaciones de Cuba con la URSS. Kennedy aplicó la sección 620a de la Ley de Ayuda Extranjera, prohibiendo totalmente la importación de productos cubanos. A lo largo de los años transcurridos desde entonces y hasta el presente, el bloqueo se ha convertido en un conjunto completo de sanciones económicas, financieras y comerciales, basadas principalmente de las siguientes leyes:

  1. Ley de Comercio con el Enemigo de 1917

  2. Ley de Cooperación Internacional de 1961

  3. Regulaciones al Control de los Activos Cubanos de 1963

  4. Ley para la Democracia en Cuba de 1992, conocida también como la Ley Torricelli

  5. Ley para la Libertad y la Solidaridad Democráticas Cubanas de 1996, conocida como Ley Helms Burton

  6. Ley de Sanciones Comerciales e Incremento de Comercio del año 2000

Es importante destacar que, en abierta violación al derecho internacional, estas leyes funcionan con alcance extraterritorial en violación a la soberanía de terceros países.

La Ley Torricelli de 1992 codifico por primera vez las prohibiciones, haciéndolo extraterritorial, lo cual significa imponer sanciones a terceras naciones donde radiquen subsidiarias de empresas norteamericanas y a los barcos que comerciaran con Cuba. Posteriormente, otras legislaciones del Congreso estadounidense como las leyes de presupuesto federal y la Ley de Reforma de las Sanciones Comerciales y Exportaciones del año 2000, incorporan otras prohibiciones, como la denegación de financiamiento a las ventas de productos agrícolas a Cuba y la prohibición de viajes a sus ciudadanos como turistas a Cuba.

Durante el gobierno de Donald Trump se adoptaron otras 243 medidas contra Cuba. Entre ellas, la eliminación de los viajes de cruceros y de líneas aéreas estadounidenses a toda la isla, excepto a la Habana, cancelación de los servicios consulares a Cuba, ubicándolos en terceros países, impedimentos de transacciones bancarias, limitación primero y luego cese de transacciones bancarias de ciudadanos y el cierre de la empresa Western Union, sanciones a empresas cubanas, persecución a petroleras, aseguradoras y navieras e incluso a las tripulaciones que transportaran petróleo y gas licuado a Cuba. Trump coronó sus actos arbitrarios e ilegales incluyendo a Cuba en la lista de estados que, según Washington, patrocinan el terrorismo internacional.

Todas estas medidas son aplicadas rigurosamente. De esta manera, Cuba se ve precisada a recurrir a intermediarios para acceder a determinados productos, pagar más por los fletes y los seguros, comisiones elevadas que aplican las entidades bancarias y financieras aumentando de manera sustancial y antinatural los gastos en que deben incurrir las empresas cubanas y, por ende, afectando adversamente su productividad y el acceso del heroico pueblo cubano a productos necesarios para su alimentación, salud, transporte, etcétera.

Solo entre abril de 2019 y diciembre de 2020 el bloqueo contra Cuba causo perdidas en el orden de $9,157 millones. El 18 de noviembre de 2020 el Departamento de Transporte de EU denegó la solicitud de varias aerolíneas para llevar ayuda humanitaria a Cuba. También impidió enviar la donación de la empresa Alibaba y la Fundación Jack Ma de mascarillas, kits de diagnóstico rápido y ventiladores, que había logrado llegar a medio centenar de países en todo el mundo, porque la empresa de EU contratada para hacerlo declinó a última hora debido a las regulaciones del bloqueo comercial y financiero contra Cuba, se lo impedían. De igual manera ha sucedido con el transporte marítimo de los productos y materias primas para producir medicamentos.

Toda esta política de guerra irracional va precedida de una campaña mediática de falsas acusaciones, mentiras y tergiversaciones dirigidas a hacer ver que las vicisitudes impuestas sobre el pueblo Cubano son el producto del fracaso del socialismo y la ineficiencia del gobierno comunista de Cuba y no de las sanciones de Washington. Quienes no reconozcan esta realidad, ya sea deliberadamente o por ignorancia, restan importancia al bloqueo contra le hermano pueblo cubano y se convierten en cómplices de esta política genocida del imperialismo. En estos tiempos en que Cuba y su gobierno luchan contra la pandemia del Covid-19 para proteger la vida de su pueblo y comparte sus recursos para enfrentar la pandemia en otros países, el bloqueo se muestra en toda su crueldad y carácter genocida. ¡El bloqueo mata! Pero Cuba no está sola, desde todos los rincones del mudo se escuchan las voces de los agradecidos, en apoyo a Cuba y reclamando el fin del bloqueo.



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